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Provincianos - Billy Peņa




Acertado artículo de don Billy Peña. Lo comparto con ustedes:
 
 
Provincianos 
  
por Billy Peña


El ex canciller de la República, Milton Jiménez Puerto, ahora asesor 
del presidente Manuel Zelaya Rosales, fue detenido por la policía de 
Miami mientras era conducido al aeropuerto de esa ciudad por una 
funcionaria del Consulado General de Honduras en Miami. Según 
versiones del propio señor Jiménez Puerto, el señor Fernando Agurcia, 
cónsul de Honduras en Miami, lo invitó a cenar para pasar las horas 
que faltaban para que saliera su vuelo hacia Puerto Rico. La cena 
?como es natural? estuvo acompañada por algunas copas de vino. No 
vemos nada extraño en eso. Generalmente se acostumbra servir escocés 
con agua o soda antes de comer y con la comida se sirve el vino 
adecuado. Nos parece que el señor Agurcia tuvo una gentileza para con 
un alto funcionario del gobierno de Honduras. Cuando llegó el momento 
de regresar al aeropuerto y habiendo terminado de cenar, el señor 
cónsul Agurcia le pidió a una empleada del consulado, que también 
participó de la cena, que condujera al señor Jiménez Puerto hasta el 
aeropuerto, con tan mala suerte que la señorita cometió una 
infracción al conducir y el auto fue detenido por la policía. La 
policía de inmediato procedió a esposar a la funcionaria que conducía 
el vehículo y esta acción no la aceptó el asesor presidencial puesto 
que en Honduras no se acostumbra esposar a las mujeres? las ?chachas? 
están reservadas para los delincuentes peligrosos. 

Estamos seguros que los policías percibieron el olor a licor y 
dedujeron que tanto el funcionario Jiménez Puerto como la funcionaria 
consular viajaban bajo los efectos del alcohol y fue por eso, y por 
la negativa del funcionario de que se le colocasen las esposas a la 
funcionaria, que la policía los llevó a la delegación donde 
permanecieron cinco horas y el asesor presidencial tuvo que pagar una 
multa de mil dólares. Todo nos parece injusto. Sabemos que todo licor 
es escandaloso siendo el vodka la excepción. El hecho de que durante 
la cena los invitados hayan tomado vino o quizás uno o dos whiskies 
antes de comer no significa que anduvieran borrachos, aunque del 
aliento se sintiera el olor a licor. En mi opinión todo pasó sin que 
pasara nada y no hay motivo de escándalo, sin embargo, en Honduras no 
se deja de hablar del incidente en Miami. El asesor Milton Jiménez 
Puerto ha dicho que lo que ocurrió se debió al hecho de que es 
?provinciano? al oponerse a que esposaran a la funcionaria consular. 
La policía de Miami consideró la actitud del asesor presidencial no 
sólo como ?obstrucción de la justicia? sino como un acto de 
insubordinación? suficientes razones para llevar a ambos a la 
delegación, más aún si se les sintió olor a licor. Repetimos, el 
penoso incidente fue provocado por la policía y no por el señor 
Jiménez Puerto y la funcionaria que lo conducía al aeropuerto. Todos 
sabemos cómo trata la policía a las personas que somete por una u 
otra razón, en ocasiones la brutalidad es incalificable y lo decimos 
porque lo hemos visto en vídeos. Ahora se está diciendo que el asesor 
presidencial Milton Jiménez Puerto es enfermo alcohólico y que debe 
someterse a una rehabilitación. No seamos ridículos. Si pensamos así, 
los provincianos somos nosotros.

Los bebedores pueden calificarse en tres grupos. Están aquellos que 
beben socialmente, es decir, en fiestas y reuniones. Luego están los 
bebedores ?fuertes?. Estos sujetos beben diariamente sin llegar a 
emborracharse? y nunca pierden el conocimiento ni las buenas 
costumbres y, finalmente, tenemos a los enfermos alcohólicos. Estos 
beben hasta perder el conocimiento, abandonan sus empleos y a sus 
familias y, debido a la enfermedad que es el alcoholismo, pierden 
hasta la vergüenza y piden dinero a sus amigos para comprarse un 
trago. A estos infelices únicamente puede ayudarlos Alcohólicos 
Anónimos siempre y cuando hayan aceptado que son enfermos dominados 
por su sed de alcohol. Honestamente, no creo que podemos clasificar 
al señor Milton Jiménez Puerto entre este último grupo. En caso de 
que fuese bebedor no sería ni el primero ni el último en serlo cuando 
en Honduras casi todo mundo bebe licor? tenemos fama de borrachos. 
Además, en los distintos gobiernos de Honduras ha habido funcionarios 
conocidos por su desenfrenado alcoholismo, empezando por algunos 
gobernantes. Y los diplomáticos de todos los países son bebedores 
fuertes, sin embargo, no descuidan sus delicadas funciones y 
responsabilidades, de manera que sería imposible calificarlos de 
alcohólicos. Sir Winston Churchill se bebía de una a dos botellas de 
coñac al día y el presidente Franklin Roosevelt dejaba todo lo que 
estaba haciendo e invitaba a algunos amigos íntimos diariamente a las 
4 de la tarde para charlar y relajarse antes de cenar? en ese lapso 
de tiempo Roosevelt se bebía de ocho a diez martinis todos los días. 
Luego cenaba tranquilamente. Asómbrense? ni Churchill ni Roosevelt 
fueron alcohólicos. Fueron los líderes de dos grandes naciones 
durante la Segunda Guerra Mundial.

Los ejecutivos de la entonces llamada United Fruit Company fueron 
bebedores fuertes y hubo uno que otro alcohólico, sin embargo, aunque 
diariamente llegaban a la etapa de la embriaguez después de haber 
jugado al golf y luego de varios whiskies con agua o soda se iban 
para sus casas a eso de las 9 de la noche, sin embargo, el siguiente 
día, muy de mañana, en muchos casos antes de las siete, estaban 
frescos, bañados, afeitados y olorosos en sus oficinas. De manera que 
es injusto criticar tan despiadada e injustamente al asesor 
presidencial Milton Jiménez Puerto. Los hondureños siempre nos 
escandalizamos por lo que no debería escandalizarnos. Nos trastorna 
el chisme y el sensacionalismo. Los provincianos somos nosotros.



JUNIO 18, 2008 




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