[Date Prev][Date Next][Thread Prev][Thread Next][Date Index][Thread Index]

Alarmante cuadro




Alarmante cuadro

Marlin Oscar Ávila

Las anécdotas que se escuchan en diferentes espacios sociales develan 
un ambiente de impunidad política como para asustar a inversionistas 
y desarrollistas honestos en busca de realizar sus proyectos 
económicos y sociales en Honduras. A menos de mantenerles fuera 
contexto, se atreverían a arriesgar sus recursos en situaciones como 
las que, personas informadas y experimentadas narran. 
Se comenta mucho de las decisiones parcializadas que se siguen 
tomando dentro de los poderes del Estado. Las decisiones del 
Legislativo aun en contra de leyes que allí se aprueban; la 
repartición de centenas de millones  para comprar las voluntades de 
la ciudadanía votante sin dar ninguna rendición de cuentas. El manejo 
caprichoso de sus principales dirigentes, violentando cualquier 
derecho y principio democrático, bajo el argumento de ser 
"representantes" del pueblo, pero adjudicándose a sí mismos su 
soberanía para despotricar contra los intereses del mismo pueblo, 
etc. 

En el poder judicial, aplican la ley si conviene a los intereses de 
algunos grupos privilegiados, pero ignorándola cuando éstas no les 
favorecen. Denegatoria de justicia a casos concretos y, aplicación 
estricta de la ley, incluso a magistrados de su misma institución, 
cuando conviene al interés político, pero incumplimiento de su 
aplicación cuando no les conviene. Magistrados construyendo sus 
multimillonarias mansiones, sin poderlo justificar frente a sus 
ingresos lícitos, mientras condenan a los pobres por buscar donde 
colocar sus cuchitriles. 

El Ejecutivo, mezclado de muchos funcionarios honestos con otros 
deshonestos. Los segundos en busca de cualquier oportunidad para 
aumentar sus ilícitas fortunas. Estos exigen parte de los bonos para 
la producción del campo; para el transporte popular, o para todo 
aquello que el Ejecutivo trata de canalizar a las masas de pobres en 
vivienda, educación y salud. Hasta los llamados "cuerpos de 
seguridad", con las debidas excepciones, se han convertido en cuerpos 
de soborno, chantaje, encubrimiento y contrabando, según grupos de 
ciudadanos. 

Esto que se maneja en la capital del país es una parte importante que 
afecta su entorno pero no el único flagelo socio político corroyendo 
los cimientos institucionales. En las regiones y municipios del país 
ocurren cosas que complementan este alarmante cuadro.

En las regiones se habla de fuerte persecución y represión a los 
comunicadores honestos que informan los acontecimientos sin 
parcialidad. Secuestros, amenazas y asesinatos diarios, donde los 
cuerpos policiales son inoperantes hasta llegar a considerárseles 
cómplices de los delitos, están siendo denunciados constantemente. 
La impunidad con que actúan varios alcaldes y regidores municipales, 
es otra arista que sobresale. Se narra en las reuniones sociales 
regionales la existencia de alcaldes financiados por carteles de la 
droga, en algunos casos, preparados para lanzarse a ser diputados en 
la próxima contienda. Al menos hay un alcalde que cuando sabe de la 
llegada de funcionarios del TSC, el MP o de la Secretaría de 
Gobernación, se cruza la frontera hacia El Salvador de donde regresa 
hasta que esos funcionarios  retornan a la capital. Este señor ha 
reiterado públicamente que él esta sobre la ley, sin embargo, quiere 
ser nuevamente elegido alcalde. 

Algunos vecinos de la región de occidente aseguran que para entrar a 
uno de sus municipios fronterizos con Guatemala, hay que ser admitido 
por unos guardas bien armados que cuidan al lado de un portón sobre 
la carretera. Adentro, se gobierna con su propia ley, o la del capo 
que les da órdenes desde más allá de las fronteras hondureñas. 
Reducir estos crecientes niveles de impunidad requiere mucho más que 
una huelga de hambre de 38 días, más que la movilización de grupos 
organizados de ciudadanos consientes. Seguramente requiere  más que 
la tibia solidaridad demostrada por organismos internacionales. 
Requiere de algo menos ofensivo que la misión diplomática  reciente 
enviada por la administración de G.W. Bush. Definitivamente requiere 
de la voluntad, valor, firmeza, honradez, inteligencia y amor al país 
que tuvo el General José Trinidad Cabañas.

8 de junio de 2008



--------------------------------------------------
libertadexpresion

Espacio Virtual Libertad de Expresion de Honduras
Servicio de RDS-HN
http://rds.org.hn
Para borrarse de esta lista por favor envie su peticion a: suscripciones@rds.org.hn