[Date Prev][Date Next][Thread Prev][Thread Next][Date Index][Thread Index]
FRAUDES ELECTORALES
Artículo aparecido en la edición de hoy de Diario "LA PRENSA".
El debate político
FRAUDES ELECTORALES
Por Aníbal Delgado Fiallos
Estamos viviendo la etapa post electoral en que abundan las denuncias
de fraude. Es algo propio de la tradición política hondureña. Unos
dicen la verdad, otros se refugian allí para justificar sus débiles
posiciones en la tabla final de resultados.
Es necesario poner la debida atención a estos reclamos, porque así
como puede tratarse del acostumbrado cacareo de los que perdieron, así
puede existir una base racional que obligaría de inmediato a tomar
acciones correctivas.
Las elecciones del domingo pasado en lo que atañe al presidente tienen
una contundencia total, pero no se puede decir lo mismo en relación a
los diputados. Los liberales tienen serias quejas en el Distrito
Central y San Pedro Sula.
Es el primer desafío moral al recientemente ungido candidato
presidencial liberal, don Manuel Zelaya Rosales. Aunque ello
signifique poner en riesgo las posiciones de unos cuantos de sus
cercanos colaboradores, él debe ser diligente y encabezar las
demandas por una total transparencia. Si lo hiciere su imagen crecerá
y habrá mostrado estar a la altura de un verdadero conductor.
No hay duda que el domingo pasado hubo irregularidades, sobre todo
actas alteradas en las planillas de diputados, pero para que aquellas
irregularidades se hayan producido debieron concurrir dos situaciones:
negligencia de los propios representantes de las corrientes que al
primer signo de fatiga o de tedio abandonaron el cargo en las urnas
y presencia de voluntades dominadas por una clara tendencia al
fraude.
Sólo el informe final de las elecciones de diputados podrán decirnos
si aquellas anormalidades partidarias dejaron su marca fatal en las
actas. Resultados artificiosamente abultados que no respondan a una
lógica elemental, serán rechazados por la mayoría liberal y ese
pecado original podrá llevar a desastres en el futuro. En este caso
sólo cabría una medida: reponer las elecciones en aquellas localidades
donde el denunciado fraude es masivo y determinante.
Zelaya Rosales tiene que hilar muy fino para aglutinar el partido en
derredor suyo. El Partido Liberal es distinto al Partido Nacional. La
denuncia de fraudes perpetrados por sus agentes en las mesas
electorales ya comenzó a minar el hermoso espectáculo unitario
mostrado la noche del domingo 20. Si esto continúa así la esperanza
puede quedar destrozada.
El objetivo de los liberales debe ser no sólo proclamar a Zelaya
Rosales como presidente de Honduras, sino darle un amplio respaldo
legislativo con representantes capaces. ¿Será esto posible con
candidatos a diputados marcados con el signo de la ilegitimidad?