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żExiste Guerra en Honduras?
¿Existe Guerra en Honduras?
Juan Almendares
Honduras es un país ignorado, en el mundo; sólo es noticia,
cuando ocurre algún
desastre como el Huracán Mitch o cuando suceden masacres en las
cárceles, como las de 2003-2004, en las cuales murieron 174
personas; o la ocurrida el 23 de diciembre del año pasado, cuando
fueron asesinadas 28 personas, (crimen todavía no aclarado); el
asesinato impune y la prostitución de los niños, niñas y jóvenes.
También es ignorado el hecho, aun por los hondureños, que en el marco
de la geopolítica, existe una de las bases militares estadounidenses
más importantes de América Latina; pese a que esta nación es una de
las más violentas y pobres del continente.
Antes de responder a la pregunta que da título a este artículo
procederé a dar una explicación sobre el concepto de guerra.
Maquiavelo, en El Príncipe decía: "las armas conque un príncipe
defiende su Estado pueden ser tropas propias, o mercenarias, o
auxiliares, o mixtas, (?) Las mercenarias y auxiliares son inútiles y
peligrosas." Y en relación con el equipo que debe trabajar junto al
gobernante agregaba:: "Cuando el príncipe vea a sus ministros pensar
en ellos más que en él, y regirse en todas sus acciones por afán de
provecho personal, quede persuadido de que tales hombres jamás le
servirán bien. No podrá estar seguro de su actuación ni un momento,
porque faltan a la primera de las máximas morales de su condición (?)"
Al respecto, Karl von Clausewitz, el teórico militar expreso: "La
guerra constituye, por
tanto, un acto de fuerza que se lleva a cabo para obligar al
adversario a acatar nuestra voluntad (?) La guerra es la mera
continuación de la política por otros medios."
Gaston Bouthoul estimó tres aspectos con respecto a la
guerra: es un fenómeno
colectivo, es una lucha a mano armada, tiene un carácter jurídico y
la define como: "La lucha armada y cruenta entre grupos organizados,
en que -por otra parte- no aparece su caracterización jurídica en
toda su evidencia"
Bouthoul creó el término Polemología (Polemos, conflicto y logos,
estudio) para
referirse al estudio de los conflictos que tienen los estados,
comunidades o etnias que pueden desencadenar en situaciones bélicas.
Es la ciencia que estudia la guerra y por lo tanto tiene la capacidad
de predecirla, determinar sus causas y consecuencias. Uno de los
pensamientos celebres de este autor es: "La guerra es el homicidio
organizado que se torno lícito".
En la comunicación epistolar "El por qué de la Guerra, entre
Einstein y Freud en
1932; el primero afirmaba: "¿Es posible controlar la evolución mental
del hombre como para ponerlo a salvo de las psicosis del odio y la
destructividad? En modo alguno pienso aquí solamente en las llamadas
"masas ¡letradas". La experiencia prueba que es más bien la llamada
"intelectualidad" la más proclive a estas desastrosas sugestiones
colectivas, ya que el intelectual no tiene contacto directo con la
vida al desnudo ' sino que se topa con esta en su forma sintética más
sencilla: sobre la página impresa."
Mientras que Freud respondía: "Ahora bien, la guerra
contradice de la manera
más flagrante las actitudes psíquicas que nos impone el proceso
cultural, y por eso nos vemos precisados a sublevarnos contra ella,
lisa y llanamente no la soportamos más."
También existe una guerra llamada psicológica, que
no utiliza las armas
sino que siembra el miedo, pánico y terror en las personas, con el
objeto de someterlas o debilitarlas, torturarlas o dominar la
subjetividad de los individuos o las comunidades.
Históricamente Honduras ha estado sometida a guerras
civiles y a guerras de
ocupación. Explotación humana por parte de las empresas mineras,
bananeras y la destrucción ambiental por las multinacionales.
Nuestro territorio fue ocupado por las tropas norteamericanas y
contrarrevolucionarias nicaragüenses en el decenio de los ochenta. Se
puso en práctica la doctrina Nacional de Seguridad con los
consecuentes asesinatos y desaparecimiento de los líderes de la
oposición, entre ellos jóvenes estudiantes. Después de la guerra
Centroamericana, con la presión de la pobreza extrema, emigraron
millones de centroamericanos, incluyendo hondureños.
Las políticas de control de la migración de Estados Unidos obligaron
a los migrantes retornar a sus lugares de origen. Los niños,
adolescentes jóvenes se fueron sintiendo sin patria y sin confianza,
al no existir para ellos una política de protección social. El
abandono en que terminaron de crecer, sumado al consumo de alcohol
tabaco y drogas; y a la violencia estructural de Honduras; causó en
ellos rebeldía a la autoridad.. Al principio crearon sus propias armas
(las famosas chimbas), luego después debido a la corrupción de los
gobiernos, obtuvieron armas de mayor calibre.. La corrupción
contribuyo a crear una simbiosis entre algunos miembros policiales y
los jóvenes organizados.
En los últimos dos años, con la política de la tolerancia cero y un
discurso oficial de
guerra a las maras o a la delincuencia, acompañados de medidas legales
represivas; tortura, violaciones a la Constitución y a los derechos
civiles, estigmatizaciones; condujo a estos jóvenes a dos
situaciones: cárcel o muerte, y a practicar la justicia por las
propias manos, que también ha sido promovida por el aparato del
Estado.
Las consecuencias de esta política han sido el incremento
de la violencia
reactiva; terror en al población, ejercida tanto por la propaganda
mediática del gobierno, la brutalidad policial y la respuesta violenta
del crimen organizado y las maras y por otra parte el crecimiento de
las empresas de seguridad privada, que llegan a tener un ejercito
paralelo al gobierno probablemente con mayor numero de sujetos
armados.
Frente a esta situación urge la necesidad de un cambio de política
del Estado. Se
requiere combatir la corrupción a todos los niveles, incluyendo el
policial; y mediante un análisis más profundo buscar el diálogo con
los componentes del conflicto e iniciar un enfoque técnico,
científico, ético y humano en el problemas de la niñez y juventud y
combatir la pena de muerte que promueven algunos sectores del propio
gobierno.
En consecuencia y tomando en cuenta lo anterior y que hay
en nuestro país un
crecimiento en "los homicidios sin autores", tenemos que llegar a la
conclusión de que sí existe guerra en Honduras.
Dentro del áspero convencimiento de que la violencia nos ha
llevado a este
extremo, estamos convencidos, no obstante, de que podemos resolver
esta situación entre nosotros compenetrándonos en un compromiso de
paz, justicia y respeto al ser humano y a los sagrados intereses de la
patria.