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¿Taimados y Corruptos?




¿Taimados y Corruptos?
Por Marlin Oscar Ávila

Estamos a un mes que trascendió internacionalmente el escándalo de sobornos en 
Costa Rica, por compañías transnacionales europeas, incluyendo algunos "regalos" 
financieros del gobierno taiwánes. Al momento de escribir este artículo, hay en prisión 
aproximadamente 16 a 20 personalidades de alta relevancia política, administrativa, 
profesional, empresarial y técnica; incluyendo dos ex presidentes y ahora ex miembros 
del PUSC. En investigación y llamado a regresar de Suiza para enfrentarse a la 
justicia, esta el tercer ex presidente, liberacionista, José María Figueres, hasta la 
semana anterior, presidente del Foro Económico Mundial.

Los dos ex presidentes en prisión preventiva por 6 meses, están cerca uno del otro en 
una celda de 20 metros cuadrados. Don Miguel Ángel Rodríguez fue trasladado  en su 
primera noche de su celda compartida con otros prisioneros, porque éstos no 
aceptaban a su nuevo inquilino dado que durante su gobierno autorizo disparar a 
matar contra cualquiera que intentara escaparse de la cárcel.

Cuando uno pregunta a los costarricenses cómo están las cosas por allá, la respuesta 
es "muy mal, pues cada día y semana que pasa encontramos otros grandes señoriítos 
implicados en corrupción."

Pareciera engañosamente que, Costa Rica fue donde algunas transnacionales 
pudieron encontrar su cantera para favorecer sus ambiciones económicas y políticas, 
mientras los demás países les han sido difíciles de penetrar. 

La verdad es otra. Costa Rica aún mantiene buena parte de la fortaleza institucional 
construida por más de 56 años. Sus instituciones de servicios públicos tienen una 
cobertura mayor al 85% de la población necesitada, aunque por presiones  
internacionales en pro de la privatización, tal cobertura se ha ido reduciendo y 
encareciendo dentro de los sectores más pobres. Allí se respira un ambiente 
anticorrupción desde siempre.

La justicia y el respeto a las normas y leyes sociales es parte inherente de la cultura 
tica.  El aprecio a sus recursos naturales, a la vida humana y animal, tiene una mayor y 
quizás diferente dimensión y enfoque de otras culturas. La ciudadanía ha vivido en 
condiciones de aprecio y defensa de sus derechos y libertades ciudadanas, a la 
libertad de expresión y al derecho a ser informados, mucho más que cualquier otro 
país de mezo América. 

No hay duda que descuidó  y debilitó los sistemas de control y supervisión a sus  
instituciones públicas y privadas en la última década. El cambio de un sistema de 
gobierno socializante a un sistema de libre mercado, de privatización de los servicios, 
de descentralización  y de desconcentración, requiere de mayor participación 
ciudadana y de re-adecuación de los sistemas de control por parte de los entes 
contralores del Estado.

Uno se pregunta, si esto ha estado ocurriendo en Costa Rica, donde por tradición se 
practica un estado de derecho social, qué puede estar ocurriendo en países donde las 
instituciones responsables de establecer el orden, la justicia y el control sobre la 
administración de la hacienda pública, son y han sido debilitados y cooptados. No 
solamente no son capaces de controlar y vigilar los bienes del Estado, si no que, se 
convierten  en apañadores y hasta cómplices de los mismos clanes de corruptos.

Pareciera que la esperanza ya no esta en la Fiscalía y el sistema de justicia, sino que 
en la ciudadanía organizada. Pero si fuera cierto lo que  una amiga socióloga muy 
estudiosa de la cultura hondureña comentaba: "aquí predomina la actitud taimada y 
corrupta", y lo que otro analista afirmaba sobre la significativa corrupción en los líderes 
sociales, pocas esperanzas le restan a estas naciones para un mejor futuro.